Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

En 1761 un carpintero comenzó a fabricar lapiceros, un total de 5 al día, y su mujer era la encargada de venderlos en el mercado. Así surge la famosa marca Fabel-Castell, cuyo origen se sitúa en Stein, Alemania.

Este carpintero pasó su taller a su hijo, así sucesivamente hasta la novena generación en la que hoy se encuentran. En la cuarta generación, les otorgaron el título de ‘Baron’, por lo que se construyeron el castillo que hoy visitamos en 1939.

Faber-Castell catillo en Alemania | REDACCIÓN

Actualmente, en este palacio se encuentra la fábrica y está abierto al público. Aquí producen entre 5 mil y 6 mil lapiceros al día. Un castillo repleto de modernidades para la época como una ducha, cajas fuertes, y mucho más.