Los campamentos de verano en la Comunidad de Madrid han reforzado su oferta para responder al crecimiento de la población y a las necesidades de conciliación de las familias.
Cada año ponen a disposición de los madrileños miles de plazas, tanto en campamentos urbanos como en entornos naturales. Esto supone una oportunidad para la creación de empleo.
Hemos visitado el campamento Valle de los Abedules, situado en la Sierra Norte de Guadarrama. Cada semana recibe a más de 190 niños, que participan en actividades deportivas, de naturaleza y de aventura diseñadas para favorecer el aprendizaje y la convivencia.
La calidad de la experiencia depende, en gran medida, del equipo humano. Es fundamental que los monitores dispongan de la titulación específica en ocio y tiempo libre, una formación que les capacita para trabajar con menores en este tipo de entornos.
Durante nuestra visita hemos conocido la historia de Ricardo, uno de los coordinadores del campamento. También hemos conversado con Guadalupe, la cocinera, una de las pocas trabajadoras que desempeña su labor durante todo el año.
Profesionales como Noelia, la enfermera, o Raúl, monitor del rocódromo, se incorporan únicamente durante la temporada estival para reforzar la plantilla. Completa el equipo César, responsable de las actividades de multiaventura, una de las propuestas con mayor éxito entre los participantes.