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Cuando se echa la noche y, sobre todo los fines de semana, los lateros ilegales toman la Plaza del Dos Mayo con sus latas, que venden por sólo un euro y esconden entre arbustos o papeleras. Los lateros son una pesadilla para comerciantes y vecinos. Les acusan de fomentar el ruido y la suciedad en la calle. Además, son muchos los menores que adquieren estas latas.

Un grupo de jóvenes nos cuentan que suelen comprarles latas debido a su bajo precio (un euro la unidad) y el ambiente que se genera en la ya citada plaza.

Que los lateros campen a sus anchas perjudica notablemente a los comercios de la zona.

“La presencia de los lateros no solo nos perjudica a nosotros, también a su barrio e higiene”, nos cuenta uno de los comerciantes de la zona.