Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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¡¡6 milones de rosquillas!! son las que se van a a consumir estos días en Madrid con motivo de las fiestas de San isidro. La tradición culinaria para celebrar la fiesta de San Isidro, que tiene lugar este 15 de mayo en Madrid, dice que en las meriendas de la pradera y en todo hogar madrileño que se precie no deben faltar unas buenas rosquillas típicas de esta época. Las listas, las tontas, las francesas y las de Santa Clara.

Estos manjares de la pastelería tradicional madrileña son el postre típico para festejar San Isidro y, aunque en algunas pastelerías las podemos encontrar durante todo el año, es en esta época cuando las ventas se disparan. Y es que su inconfundible sabor deleita tanto a visitantes como a residentes.

'Tontas', 'listas', 'francesas' o de 'Santa Clara' son los nombres de las cuatro variantes de la rosquilla que en Madrid se llevan haciendo traidicionalmente.

Las 'tontas' no llevan ninguna cobertura de ningún tipo, de ahí su nombre, haciendo honores a la simpleza de su masa. Las 'listas' se bañan en una cobertura de azúcar, zumo de limón y huevo batido, llamada Glasa Real.

Receta para las 'tontas' y las 'listas'

Ingredientes:

150 gr. de harina de trigo100 gr. de azúcar blanca4 huevos medianos1 cucharada de levadura en polvo o gasificante1/2 taza de licor de anís1 cucharadita de anís en granoLa corteza de un limón6 cucharadas de aceite

Ingredientes para la cobertura:

Dos claras de huevos medianos, 400 gramos de azúcar glass, media cucharadita de zumo de limón.

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es impregnar el aroma del limón en el aceite que después utilizaremos para la masa. Para ello, vierte las 6 cucharadas de aceite en una sartén y cuando el aceite esté caliente echa la cáscara del limón, baja el fuego y espera unos 15/20 minutos hasta que se cocine. Después retira la cáscara y conserva el aceite hasta que se enfríe.

A continuación, lo que haremos será tostar la cucharadita de anís en grano en una sartén - sin aceite. Una vez dorados, retiramos el anís del fuego, lo machacamos en el mortero bien y lo reservamos.

Bate tres huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede espumosa, añade el aceite que habíamos reservado con la esencia de la cáscara del limón, el anís machacado del mortero, la medida de licor de anís y la harina y mézclalo todo bien - con paciencia y despacio - hasta lograr una masa homogénea. Si la masa quedase muy pegajosa, añade harina poco a poco hasta que logremos la consistencia deseada - un poco pegajosa pero con la que se puede trabajar.

Un truco muy bueno para poder manipular la masa sin problemas es metiéndola en la nevera durante una hora y retirarla para, enseguida, comenzar a seleccionar pequeñas bolas con las que aplastar ligeramente, meter un dedo en medio y estirar hasta que obtenga la forma de una rosquilla.

Seleccionamos una bandeja para hornear y colocamos sobre ella una hoja de papel para hornear y vamos posicionando nuestras rosquillas, espaciando unas de otras. Una vez hecho esto, dejamos reposar las rosquillas y transcurridos 20 minutos, pintamos la superficie de las rosquillas con el huevo restante que batiremos para la ocasión. Volvemos a dejar reposar las rosquillas otros 20 minutos y repetimos el proceso.

Ahora, es momento de poner a precalentar el horno a 200 grados, introduce la bandeja y cocínalas durante 15/20 minutos aproximadamente. Estarán hechas cuando sus borden comiencen a dorarse. Sácalas y déjalas enfriar.

Preparación para la cobertura: Glasa Real

En primer lugar, en un bol batiremos las claras de huevo hasta que las claras queden blanquecinas. En este punto, se añade la cucharadita de zumo de limón y, mientras se continúa batiendo, se va añadiendo - poco a poco - la medida de azúcar glass. Cuando la mezcla tenga la consistencia deseada - que aguante en las varillas sin caerse - es cuando la Glasa Real estará lista.

Por último, seleccionamos unas rosquillas, las 'listas' para aplicar una cobertura de Glasa Real y las otras las dejamos tal cual. Éstas serán las 'tontas'.