Vídeo: EVA S. CUESTA | Foto:Telemadrid
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La procesión de la Virgen de los Siete Dolores vive este Viernes Santo un momento inesperado durante su recorrido. A su paso por la Plaza Mayor, la comitiva se ha visto obligada a detenerse debido a un problema con uno de los elementos del paso.

En concreto, un candelabro situado en el lado izquierdo presentaba inestabilidad y se movía de forma notable a pesar de la ausencia de viento. Esta situación ha oblifado a los responsables a parar el paso como medida preventiva, ante el riesgo de que pueda caer mientras avanzan.

La incidencia se produce en un contexto de cierta premura, ya que la procesión ha salido con aproximadamente 20 minutos de retraso, lo que ha llevado a los portadores a mantener un paso más ligero de lo habitual. Desde su salida, han realizado una larga chicotá sin interrupciones hasta llegar a la plaza.

La Virgen de los Siete Dolores recorre Madrid en un solemne Viernes Santo

Tras detectar el problema, la organización ha decidido continuar el recorrido con mayor calma mientras esperan la llegada de herramientas necesarias para asegurar correctamente el candelabro. La intervención permitirá retomar la procesión con mayor seguridad, evitando así posibles incidentes durante el resto del trayecto.