Vídeo: EVA S. CUESTA | Foto:Telemadrid
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Las críticas se acumulan en torno a un alojamiento situado en un antiguo garaje de Puente de Vallecas que lleva algo más de tres meses en funcionamiento y que, según denuncian los vecinos, genera constantes problemas de convivencia, ruido e inseguridad.

Si se busca el nombre del hostel en internet, las opiniones de los usuarios reflejan ya una experiencia poco satisfactoria. Las imágenes promocionales muestran un espacio atractivo, pero varios testimonios apuntan a una realidad muy distinta.

"Cuando llegan aquí y ven lo que es se dan cuenta de que esto es un engaño y que no sé cómo tiene licencia si es que la tiene. Los vecinos están muy cansados, no pueden dormir y me pidieron también si podría recoger firmas", explica una farmacéutica de la zona.

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Las quejas se repiten entre los residentes. "Un desastre. Tengo a todos todo el día, a gente sentada haciendo vereda, a las tres de la mañana, cuatro, escuchando música, viendo vídeos fuerte. Aquí se escucha todo", denuncia una vecina, que asegura que la situación afecta al descanso diario del barrio.

Otros vecinos van más allá y alertan de problemas de seguridad y convivencia: "La policía nos ha dicho que hay delincuentes con antecedentes. Esto era muy tranquilo, esta zona, sin ningún problema", señala otra residente.

En la calle, algunos de los huéspedes reconocen que el funcionamiento del alojamiento es peculiar. "Pagamos según el día porque cuando hay más demanda sube el precio, cuando hay menos demanda baja. Yo vivo aquí desde hace días. Los vecinos tienen toda la razón", afirma uno de ellos. Otro visitante asegura que en una sola habitación pueden llegar a dormir hasta 26 personas en literas.

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Según los vecinos, la policía ha acudido en varias ocasiones al lugar y ha detectado posibles incumplimientos de normativa, como la ausencia de salidas de emergencia, la falta de seguro de responsabilidad civil y la inexistencia de alta como alojamiento reglado.

La situación ha generado malestar creciente en el barrio, donde los residentes piden una solución ante lo que consideran un problema que afecta directamente a su calidad de vida.