El viaje del mejillón de Arousa a la cazuela creativa de 'Charnela' en Ponzano
Otorgan personalidad propia a la esencia del mar gallego
En el corazón del madrileño barrio de Chamberí, concretamente en la calle Ponzano, 8, se encuentra Charnela, un local que ha convertido al mejillón en una experiencia gastronómica única.
Detrás de este proyecto está Alejandro, quien hace siete años decidió hacer realidad su sueño: crear una mejillonería contemporánea, una versión 2.0 inspirada en las clásicas 'moules et frites' belgas, pero con sello y producto gallego.
La apuesta de Charnela es clara y contundente: el mejillón es el absoluto protagonista. "Buscábamos un producto diferenciador. El mejillón al final es un productazo, sanísimo y luego súper versátil en la cocina, y vimos que tenía muchas salidas y oportunidad", explica Alejandro.
Para asegurar la máxima calidad y frescura, el local recibe diariamente mejillones frescos de la Ría de Arousa, procedentes específicamente de bateas ecológicas de mar abierto. El culto al mejillón se rinde en su formato más icónico: la clásica cazuela acompañada de patatas fritas.
Pero aquí la tradición se reinventa. La carta ofrece desde la versión más recomendada, con una cremosa salsa de curry y nata, hasta propuestas más atrevidas como la que combina ají amarillo, parmesano rallado y la salsa secreta del chef. La demanda es tal que a la semana pueden llegar a elaborar entre 120 y 150 kilos de este manjar.
Sin embargo, hay un plato que guarda un valor sentimental especial: el 'charnelo'. "Ese bocadillo que evoca a cuando éramos pequeños. Volcamos el mejillón en escabeche de conserva, de lata, en el pan", describe Alejandro. La receta transforma ese escabeche en una mayonesa única, que se combina con queso gratinado sobre pan artesano, sin olvidar la patata frita, que "no puede fallar".
La acogida entre los clientes es extraordinaria. "Solemos venir los fines de semana, la verdad. Está buenísimo todo, los mejillones son lo mejor", afirman unos comensales. Otros son aún más categóricos: "Los mejores mejillones de mi vida, fantástico, muy recomendable".
En un entorno tan competitivo como Ponzano, Charnela ha sabido marcar la diferencia con su propuesta singular. "Es tremenda la competencia. Siempre decimos que es buenísima y sana", reflexiona Alejandro. "Nuestro mejillón, al final, es por lo que somos conocidos. Poco a poco otras referencias se van haciendo también conocidas, pero sin duda, las cazuelas de mejillones son nuestro plus".
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/kicker}} {{#title}} {{#text}}{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/title}}{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/kicker}} {{#title}} {{#text}}