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El fin de semana pasado estuvo nevando 30 horas de forma ininterrumpida en Madrid. Esto ha afectado gravemente al funcionamiento global de la Comunidad, a bienes personales y materiales y al desarrollo de la actividad económica.

La nevada paralizó casi completamente el tráfico rodado en Madrid, por lo que los Agentes de Movilidad, al no poder realizar su trabajo habitual, han decidido echar una mano en la medida de lo posible.

La borrasca Filomena aviva la solidaridad de los madrileños

Estos días se están dedicando a ayudar en la pacificación en la vía, es decir, regulando que los peatones no invadan la calzada y la convivencia en general entre coches y peatones, ya que en algunas calles las aceras siguen intransitables.

Además, están delimitando las zonas que no están con hielo para que la gente transite por ellas en lugar de por las zonas peligrosas. También están recibiendo avisos de ayudas en zonas con hielo, donde los Bomberos o Protección Civil no han acudido a su retirada.