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(Actualizado

Un caniche gigante se ha convertido en la primera mascota en España contagiada con la variante británica del coronavirus. Así lo ha confirmado un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, liderado por el catedrático de Sanidad Animal, José Manuel Sánchez Vizcaíno, que desde hace meses estudian la seroprevalencia del virus en los animales.

La infección era previsible, asegura el catedrático, porque cuando descubrimos que la infección de las mascotas provenía de sus cuidadores, pensamos que al entrar la variante británica en las personas pasaría a las mascotas tarde o temprano.

Un caniche gigante, primera mascota española contagiada con la variante británica del coronavirus

El equipo de investigación realiza una vigilancia continua sobre las variantes y posibles mutaciones en especies animales que tienen contacto estrecho con las personas, “así hacemos una vigilancia conjunta, una sola salud, para que estemos prevenidos… Por eso es tan importante”, afirma el catedrático.

“En 1.700 casos estudiados e infecciones experimentales, ni siquiera hemos podido conseguir una infección de mascota a mascota"

Y es que el virus podría hacer el viaje inverso, es decir, que las mascotas transmitieran nuevas variantes a sus cuidadores o a otros animales convivientes. Sin embargo, según Sánchez Vizcaíno, no hay motivo para alarmarse: “En 1.700 casos estudiados e infecciones experimentales, ni siquiera hemos podido conseguir una infección de mascota a mascota. La eliminación del virus por parte de los animales, a través de vías respiratorias, dura muy poco tiempo y además con muy poca carga viral”, explica el catedrático.

“Los perros y los gatos están llevando la infección mucho mejor que los humanos"

El caniche gigante infectado con la variante británica del coronavirus era asintomático: “El cuadro clínico que se produce en los humanos, como la tos, no lo hemos visto en los animales, tan solo un leve abatimiento, algo de fiebre y diarrea, pero dura poco”, continúa diciendo.

“Los perros y los gatos están llevando la infección mucho mejor que los humanos porque no llegan a desarrollar esa reacción inflamatoria exagerada, que es lo más preocupante de la infección en los humanos”, dice Sánchez Vizcaíno.