(Actualizado

A más de 2.200 metros de altitud se levanta el Alto de las Guarramillas, popularmente conocido como la Bola del Mundo. Con una prominencia de 103 metros, es la montaña más occidental del cordal montañoso de Cuerda Larga.

Muy cerca de esta cumbre del Sistema Central se encuentra el Ventisquero de la Condesa, una zona en la que se acumulan grandes espesores de nieve en invierno y que cuenta con importantes emanaciones de agua que constituyen el nacimiento del río Manzanares.

La Bola del Mundo sirve de orientación a los senderistas y es el comienzo de dos rutas emblemáticas: la difícil y escarpada Maliciosa y la Cuerda Larga, una de las travesías más importantes y difíciles de toda la sierra debido a su gran longitud y a su desnivel acumulado.

Pero lo más característico de este pico es la construcción de color rojo y blanco que destaca en su cima. Se trata de tres grandes antenas cubiertas por un radomo calentado en forma de cohete que las protege del hielo. Son visibles desde varios kilómetros a la redonda y constituyen la mayor peculiaridad de esta montaña, de fácil acceso desde el puerto de Navacerrada.

La función inicial de estas antenas fue la emisión de la señal de radio y televisión que daba cobertura a las dos mesetas. En 2010, el Gobierno de España decidió cerrar el potente repetidor de televisión de Navacerrada para, en su lugar, instalar pequeños repetidores a lo largo y ancho de la meseta castellana.

Además, durante años, el ascenso a esta cumbre ha sido una de las etapas más duras de la Vuelta Ciclista a España.