Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Creíamos que las incesantes llamadas comerciales al teléfono de casa eran todas iguales. Pensábamos que los operadores eran personas entrenadas para insistir hasta la extenuación, para interrumpir cualquier siesta, cualquier película, cualquier cena. Pero no. Son personas que también tienen sentimientos, y en ocasiones, reaccionan del modo más inesperado.