Vídeo: Telemadrid | Foto:Telemadrid
(Actualizado

La sección de Romay volvió a dejar un momento marcado por el humor, la cercanía y el juego compartido.

Entre bromas, el exjugador reivindicó que los gallegos no son supersticiosos, aunque reconoció algunos gestos tradicionales y manías muy extendidas en el deporte.

Romay recordó su etapa como jugador de baloncesto, donde confesó rituales habituales como no estrenar ropa en día de partido, jugar siempre con las mismas zapatillas o evitar cortarse el pelo antes de competir.

“Así podríamos estar toda la tarde”, bromeó Romay