La meditación no requiere incienso, silencio absoluto ni posturas complejas. Así lo explicó el profesor Tony Rham, quien apuesta por una visión más práctica basada en la atención plena en el día a día.
Según el experto, meditar consiste en centrarse en el presente y prestar atención a lo que se está haciendo, sin necesidad de aislarse.
Incluso actividades cotidianas, como escuchar o ver un programa, pueden convertirse en momentos de conexión personal.
Rham también alertó sobre la creciente falta de atención provocada por el uso constante de la tecnología, que dificulta concentrarse en una sola tarea.
La propuesta es clara: parar, observar y estar presentes, convirtiendo la meditación en un hábito sencillo y al alcance de todos.