Gabi Illan, atleta y paciente con diabetes, ha decidido perseguir un objetivo ambicioso: competir en los Juegos Olímpicos.
Su historia es un ejemplo de esfuerzo, resiliencia y compromiso con el deporte, desafiando las limitaciones que puede implicar su condición.
El deportista asegura que mantiene una estricta rutina para cuidar su salud mientras entrena al máximo nivel.
“Antes de correr me santiguo”, afirma.