Alba Lambas, la ingeniera que vendió su casa para “comprar” su jubilación
Se jubiló a los 40 tras cambiar su mentalidad financiera y apostar por la inversión como forma de vida
Alba Lambas lo explica sin rodeos: la jubilación no es dejar de trabajar, sino ganar libertad de tiempo. Ingeniera industrial de formación, pasó años viajando por todo el mundo en proyectos de plantas industriales, hasta que entendió que ese ritmo le alejaba de lo que realmente quería: formar una familia y decidir sobre su propio tiempo.
Su decisión fue radical y literal: vendió su casa en Madrid para invertir ese capital en otros activos inmobiliarios más pequeños.
A los 40 años, Alba alcanzó lo que denomina su jubilación financiera, una etapa en la que los ingresos pasivos le permiten vivir con tranquilidad, aunque sin dejar de trabajar por elección propia.
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