Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Hace una semana, un grupo de catorce españoles se desplazó hasta Alemania para empezar a trabajar en una empresa que, supuestamente, ofrecía trabajo en una instalación de cableado de fibra óptica con un sueldo de 3.500 euros.

Al llegar al país, David Deus, un joven profesor, y otras trece personas se sintieron “estafados” y “abandonados” por las condiciones laborales.

En ‘Juntos’, David ha explicado que “parecía bastante seria la oferta, pero era tercermundista". Según ha contado, nunca llegaron los contratos y el alojamiento no cumplía con las medidas mínimas de higiene: "No podíamos creer dónde nos metieron a vivir. Esperábamos una cosa normal, me siento estafado".

El protagonista de la historia ha contado que esta desesperada situación le ha llevado a hacer de nuevo las maletas y volver a casa: "Estoy en el aeropuerto y me voy a España por fin".