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(Actualizado

Con el paso de los días se van conociendo más datos de la detención. Una de las claves para su arresto fue su identificación en un control preventivo de los que había desplegados por el distrito de Ciudad Lineal. La Policía paraba a hombres con unos rasgos determinados y entre ellos pidió la documentación a Antonio Ortiz que a partir de ese momento mostró un comportamiento extraño lo que llevó a los agentes a seguirle y a identificarle como el presunto pederasta.

Para sorpresa de los que lo conocían Ortiz contaba con un dilatado historial delictivo. Además de su nombre y edad, se saben más datos sobre la vida que llevaba el sospechoso. Antonio Ortiz , 42 años, divorciado y con un hijo de 17 años.

Ahora tiene novia y además estaba conviviendo con el hijo de ella, un niño de 8 años. Toda su infancia y juventud en el barrio madrileño de Hortaleza... allí tiene compañeros de clase.

Sus amigos hablan de él como de un apasionado de las pesas, un vividor y un mujeriego. Sobre todo un adicto a los gimnasios. Acudía a diario a un gimnasio del barrio para moldear su cuerpo le recuerdan COMO SILENCIOSO.

Sin oficio fijo, en la actualidad, trabajaba como vendedor de vehículos de segunda mano en un concesionario de la zona Sur de Madrid y esto le permitia disponer de distintos coches. Alternaba esta ocupación, con la del cobro de deudas a través de la coacción y ejercía de hombre de paja con distintos cargos en empresas y sociedades. Su madre, de 64 años, reside en este barrio de Hortaleza, un piso al que el detenido acudía una vez al mes para visitarla.