Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

La gestión del posible brote de hantavirus detectado en un crucero retenido en Cabo Verde ha entrado en fase de coordinación internacional, con España preparada para asumir la llegada del buque a Canarias. En este contexto, la voz técnica gana peso en el relato y marca la hoja de ruta operativa.

El epidemiólogo Juan Gestal ha lanzado un mensaje claro centrado en la prioridad asistencial: “Lo más urgente es trasladar rápidamente a los pacientes sospechosos a un hospital con UCI y capacidad de oxigenoterapia”.

Según ha explicado, la ventana de actuación es crítica para evitar complicaciones graves. “Si se diagnostica y trata pronto, el resultado es más favorable; si hay afectación pulmonar importante, puede ser mortal”, ha advertido.

14 españoles a bordo del crucero en el que han fallecido tres personas por hantavirus

El experto detalla que el virus puede desencadenar un cuadro de distrés respiratorio agudo, provocado por una reacción excesiva del sistema inmunitario que termina dañando el propio pulmón. “No hay tratamiento específico, hablamos de soporte: ventilación mecánica e incluso técnicas avanzadas como ECMO en los casos más graves”, ha precisado, subrayando que España cuenta con esa capacidad tecnológica.

En paralelo, Gestal ha querido desactivar lecturas alarmistas en clave de salud pública. “Esto no es el COVID, no tiene nada que ver”, ha afirmado con rotundidad, insistiendo en que la transmisión entre personas es un fenómeno “excepcional”. El patrón habitual del hantavirus, recuerda, está vinculado a roedores y a entornos con mala ventilación donde partículas contaminadas pueden quedar suspendidas en el aire.

Los expertos recalcan que el hantavirus "no es nuevo" y que "la transmisión interhumana es muy difícil"

Respecto al origen del brote en el crucero operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, el epidemiólogo apunta a una hipótesis basada en un caso inicial importado.

“Lo más probable es que el primer afectado se contagiara previamente, posiblemente en Sudamérica, y que el contacto estrecho en un camarote con poca ventilación favoreciera la transmisión posterior”, ha señalado.