Dos ciudadanos marroquíes que accedieron a Ceuta durante las entradas masivas de finales de julio han sido condenados y expulsados a Marruecos tras agredir a agentes de la Guardia Civil.
Los hechos se remontan al 17 de agosto, cuando los agentes localizaron a un grupo en las inmediaciones de una vivienda de San Amaro. Según las pesquisas, varios individuos habrían intentado acceder al inmueble por la parte trasera, aprovechando un boquete para escalar hasta la vivienda.
Al ser requeridos para identificarse, los dos condenados adoptaron una actitud agresiva y arremetieron contra los guardias civiles, que procedieron a detenerlos.
Ambos reconocieron los hechos y fueron condenados por un delito de atentado a un año y nueve meses de prisión. La pena ha sido sustituida por su expulsión a Marruecos, acompañada de una prohibición de entrada en España durante cinco años. Al existir conformidad y ser firme la sentencia, se ordenó ejecutar su expulsión.