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Aunque muchos no lo sepan, no siempre comemos lo que pensamos que estamos comiendo. Algunos alimentos procesados contienen aditivos y otros productos que abaratan el coste de producción, los convierte en poco nutritivos y, en ocasiones, poco saludables.

Es el caso del zumo. Cuando compramos un brik de néctar de zumo, por ejemplo de naranja, pensamos que contiene, al menos, una gran parte de zumo de naranja. Pero si miramos la etiqueta nos encontramos que el 75% del producto está formado por azúcar y agua.

“En el jamón york un 50% son almidones, lo ideal es comprar jamón cocido”

Seguro que en más de una ocasión has comprado jamón york pensando que era algo muy sano. Pero no es así. Es uno de los embutidos que contiene más procesados. Como señala Mónica Barreal, al menos la mitad del jamón york son almidones. Lo ideal es comprar jamón cocido.

Lo mismo pasa con el queso rallado: “El queso rallado es un sucedáneo y solo tiene un 25% de queso, el resto son sales, grasas y otros productos nada saludables”, explica Mónica.