Así ha vivido Madrid la solemne bajada del milagroso cuadro de la Virgen de la Paloma
La imagen de la Virgen ha descendido de la mano de Félix Yllana, un bombero a punto de jubilarse tras 41 años de servicio
Una tradición que sigue haciéndose desde 1923
En el día de la Fiesta Nacional de la Virgen de la Asunción Madrid se viste de fe. Como manda la tradición, un año más un 15 de agosto el cuadro de la Virgen de la Paloma ha vuelto a protagonizar el emocionante y esperado descendimiento de la Virgen de la Soledad en su día grande.
La Virgen de la Paloma ha vuelto los brazos de uno de los bomberos de Madrid. En esta ocasión de la mano de Félix Yllana, un bombero de profesión de más de 41 años de trayectoria a punto de jubilarse. Todo ello tras una promesa a su hija cuando era pequeña.
La imagen de la Virgen pesa casi 100 kilos de peso y ha bajado de los altares desde unos diez metros de altura. Durante todo el año se puede visitar en la Parroquia de la Virgen de la Paloma y San Pedro el Real, en el barrio de La Latina, donde luce en el Altar Mayor.
El rito que vincula a la patrona oficiosa de Madrid con los bomberos del Ayuntamiento de Madrid data 1923, a petición de los feligreses y ligado a la leyenda de un incendio en la Plaza Mayor del siglo XVIII que, según la tradición, se apagó con la presencia del cuadro.
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