Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Alberto tiene 14 años y viene acompañado de Gerardito, de 12, ambos llevan en la sangre el amor por la vida itinerante. Desde pequeños, los dos trabajan y viven en el Circo Quirós.

No imaginan otra vida. En vez de jugar con un balón o con una bicicleta, lo suyo es pasar la tarde ensayando con el rulo o el alambre.

En la tarjeta, la pregunta: ¿Por qué elegiste este tipo de vida?

"Nosotros tuvimos la suerte de nacer en el circo, que haber nacido en el circo es, más que suerte un honor, porque, vida como el circo no hay y eso es fascinante", responde Alberto.

Nos cuentan que una de las ventajas de vivir en el circo es que tienen el colegio dentro de él, ya disponen de un aula itinerante que va con ellos a donde quiera que vayan.