Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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No se puede entender la Navidad en Madrid sin los Belenes. La tradición dice que el primero se lo debemos a San Francisco de Asís en persona. Allá por 1223 encontró una cueva y pensó que era el lugar perfecto montar un teatrillo narrando el Nacimiento del Niño Jesús. ¡Fue el primero!

Años después los franciscanos trajeron los belenes a España. Se sabe que los Reyes Católicos se fueron de excursión a ver un belén viviente en Zaragoza. De tiempos de los Austrias es el Belén del Monasterio de las Descalzas Reales.

Del Siglo de Oro es el Nacimiento barroco del Convento de las Carboneras. El mismo Lope de Vega era muy fan de los belenes y se montaba uno en casa con figuritas de cera.

Pero fueron los Borbones, gracias a Carlos III, los que transformaron el Belén de una manía italiana a una tradición castiza. Que sigan aquí mucho tiempo.