Antonio Naranjo contrapone la acogida al Papa León XIV en Madrid y Cataluña. Un contraste en el que destaca que la capital recibió al Pontífice con respeto y afecto en lo que fue una fiesta multitudinaria marcada por la ausencia de incidentes mientras que en Cataluña se intenta condicionar la visita con exigencias lingüísticas y símbolos vinculados al nacionalismo.
Los hechos llamaron la atención del periodista que aprovechó su despedida en 'El Análisis: Diario de la Noche' para ofrecer una critica reflexiva sobre la situación.