En el año 1919 el barrio de Ventas era un paraje agreste y zona de paso hacia Aragón y Cataluña. En resumen, una zona de paso lleno de ventas.
José Ortega, representante de la edad de oro del toreo, que explicó sus ideas al arquitecto José Espelius. Tras varios problemas en el camino de la construcción la plaza se estrenó en el año 1934.