El canelo es un árbol que crecía en Sri Lanka y, en la antigüedad, era más valioso que el oro. De hecho, los egipcios lo usaban para embalsamar a sus faraones. Además, sus propiedades antibacterianas conseguían frenar la descomposición de los cuerpos.
En la Edad Media el comercio de la canela estaba protegido por los pueblos árabes, ya que era una sustancia muy complicada de conseguir.