Xabi Alonso rompe su silencio: "He sido muy autocrítico, pensando en qué podría haber hecho mejor porque las cosas no salieron como esperaba, me quedo con lo positivo y con lo que no funcionó".
Y se sincera: "Lo que no funcionó es una mezcla de todo tanto en lo que respecta al juego como a la gestión de personas". Y eso, acabó motivando su salida del Real Madrid porque para él la base de un equipo reside en el equilibrio entre los jugadores en diferentes etapas de sus carreras.
"Si tienen buenas cualidades y una buena interacción entre ellos, se crean buenas conexiones y buenos vínculos, y eso ayuda al espíritu de equipo. Esto es tan importante como las tácticas. Primero, está el espíritu de equipo. Después, está jugar bien al fútbol, ganar partidos".
Pero la cicatriz está curada y ahora emprende con ilusión su nueva etapa en el Chelsea porque uno aprende de la decepción de las cosas que no salieron y trata de pensar que las cosas mejorarán”, un Xabi Alonso más sincero que nunca.