Vídeo: eFE | Foto:Telemadrid
(Actualizado

El delantero madrileño Álvaro Morata solucionó un mal partido del Atlético de Madrid con su tanto al Bayer Leverkusen alemán, un gol histórico que le convierte en el primer jugador en marcar con Atlético y Real Madrid en la Liga de Campeones, en el mar de dudas actual que es el conjunto rojiblanco.

El madrileño, que cumple hoy 27 años, arrancó como suplente anoche en el Wanda Metropolitano, fue incorporado en el minuto 70 en lugar del capitán Koke Resurrección, marcó de cabeza a los ocho minutos de entrar en juego y con su tanto rehabilitó al Atlético, que venía de sufrir cinco empates en los últimos siete encuentros.

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"Cómo lo necesitaba mi equipo y cómo lo necesitaba yo, no jodas. El fútbol es así, el otro día merecimos más y hoy tenemos los tres puntos y a casa, es lo importante", admitía, liberado, el punta madrileño en la zona mixta del estadio rojiblanco tras el encuentro.

Un tanto histórico, ya convierte a Morata en el primer jugador que marca en la Liga de Campeones con los dos grandes equipos madrileños, y al Atlético en la cuarta camiseta con la que ha celebrado un gol en la máxima competición europea, ya que además de Atlético y Real ha marcado en Champions para el Juventus y el Chelsea.

El dato, más allá de la curiosidad, revela la entidad del delantero madrileño, que a sus 27 otoños ha ofrecido tantos allí donde ha estado, y no precisamente en escuadras menores, ya que en todos esos conjuntos ha celebrado títulos, a excepción del Atlético, al que llegó a mediados de la pasada temporada.

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"A mí no me importa mucho, ojalá pudiera haber estado mucho antes aquí y haber marcado muchos más goles en Champions y ojalá queden muchos más", consideró Morata al ser preguntado por ese hito.

Ciertamente, el dato no va más allá de ser una curiosidad dentro del panorama del Atlético, preocupante en cuanto al juego y las sensaciones que ofrece un equipo que lleva cinco empates en los once duelos oficiales de este curso y al que cuesta un mundo marcar: apenas ha celebrado 13 goles en 12 encuentros oficiales.

Ante el Bayer Leverkusen, pese a la victoria final, el Atlético mostró una tremenda dificultad para gobernar el encuentro: apenas tuvo dos disparos a puerta (uno del lateral brasileño Renan Lodi y el cabezazo de Morata que acabó en gol), realizó menos tiros en general que su rival (6 a 10) y tuvo una tremenda imprecisión, hasta el punto de acertar solo el 65% de los pases a corta distancia frente a su media habitual, que es del 80%, según la UEFA.

Ni la circulación interior ni el juego por bandas, máxima fuente de peligro del sistema ofensivo rojiblanco en el inicio de esta temporada con la profundidad por los costados de Lodi y el inglés Kieran Trippier, funcionaron, ya que el Atlético apenas forzó dos saques de esquina, por siete del conjunto germano.

El mal partido del conjunto rojiblanco fue castigado desde la grada del Wanda Metropolitano, que venía de ver un frustrante empate ante el Valencia -al que el Atlético comenzó ganando pero fue empatado en el 81 e incluso pudo perder-, y mostró su disconformidad con silbidos, dirigidos tanto al entrenador Diego Pablo Simeone como al capitán Koke Resurrección, que no pasa por un buen momento.

No fueron mayoritarios, pero sí lo suficientemente audibles para mostrar a las claras cierta división de opiniones sobre el rendimiento del centrocampista o las decisiones del entrenador durante esta campaña.

En defensa de Koke

"La gente siempre hace lo que siente y lo que ve en esos momentos, porque es fútbol. Yo recuerdo la época de Luis Aragonés, Caminero, Kiko... Nos han silbado a todos. La gente quiere que juegues bien hoy, pero Koke cuando salga del vestuario tendrá el agradecimiento de la gente del Atleti. Nosotros tenemos que buscar que esos silbidos se transformen en aplausos", valoró el técnico tras el encuentro.

Morata también defendió a Koke tras el partido: "Creo que es el jugador más importante que tenemos, es nuestro capitán, ojalá todos pudiéramos correr y trabajar como lo que hace Koke, y con 11 jugadores como él ganaríamos siempre", señaló el delantero.

Silbidos

Los silbidos de la grada -cabe insistir en que fueron minoritarios- refuerzan la sensación de insatisfacción de al menos una parte de la hinchada con el rendimiento de un conjunto, que pese a todo sigue estando en disposición de competir por todo, pese a su evidente bajón en juego y resultados.

"Desde fuera se habla de que tenemos un mal momento y estamos a tres puntos del líder y con siete puntos en Champions, ojalá todos los malos momentos en la temporada sean estos, así que hay que mirar para adelante", expresó Álvaro Morata, goleador balsámico ayer, hoy celebrando su cumpleaños, y probablemente deseando volver a ser titular el próximo sábado contra el Athletic.

El sábado, de nuevo en el Wanda Metropolitano, el Atlético tendrá la oportunidad de enmendar la imagen, recuperar la comunión con la grada y retomar la senda de la victoria liguera como local, ya que no se impone en la competición doméstica en su estadio desde el 1 de septiembre, cuando ganó 3-2 al Eibar.