Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Lo mínimo que se le puede pedir a un delantero es que tenga ocasiones y a Álvaro Morata no se le puede discutir que no lo intentara con la Selección española contra Noruega.

De los 26 remates de España, seis llevaron su firma, pero ninguno tuvo el premio del gol.

Buen juego sin premio

Espectacular en la entrega, la presión, los desmarques, buscando espacios y asistencias para los compañeros.

Morata no bajo los brazos y fruto de esa pelea llegó la jugada del penalti. tuvo fe en llegar a un balón, producto de una mala cesión al portero y el panenka de Sergio Ramos nos dio la victoria.

El gol es cuestión de confianza, y en el vestuario de la Roja no van sobrados. Fue un amago de goleada, que nos permite ver la botella medio llena.