Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Marta Mateos tiene una discapacidad intelectual del 33%. Juega en en el Rayo Vallecano de la Liga Genuine. Es la sonrisa eterna del equipo y lleva en el ADN la pasión por el fútbol.

"Yo creo que me viene en los genes porque mi padre y mi hermana, que jugaba al baloncesto, no les gustaba nunca perder, y a mí me pasa igual", señala Marta.

"Soy buena por lo menos"

Empezó a jugar al fútbol con 18 años y gracias a la Liga Genuine ha podido seguir su sueño como interior derecha: "No soy mala, soy buena por lo menos".

Marta Mateos es la única mujer en un equipo que es una familia dentro y fuera del campo. Los partidos y los entrenamientos le ayudan a desconectarse de los problemas. Cuando se pone las botas y se viste la franjirroja se define de competitiva y luchadora: "Aporto a mis compañeros competitividad, fuerza y alegría de jugar".

Marta no necesita suerte porque el verdadero partido, el de la vida, lo tiene ganado.