Jürgen Klopp está de vuelta. “En los últimos años era impensable que pudiera estar aquÍ. En cambio, con el paso de los años se hacía más evidente que, más tarde o más temprano, me iban a llamar. Es el momento correcto".
Alemania ha presentado a su decimotercer entrenador en sus 126 años de historia. Dos años después, el ex del Liverpool regresa a los banquillos, y lo hace con un mensaje claro hacia la prensa.
“He aceptado este trabajo pese a que sé cómo habéis tratado a Julian (Nagelsmann) y a Tuchel. Si vais a por mi familia, me iré. Si pensáis que soy una basura, me lo decís a la cara y me marcho inmediatamente sin pedir ninguna compensación".
Tras un nuevo fiasco en el Mundial, la federación alemana rescata a Klopp de su cargo en Red Bull: “Mi misión es hacer que este equipo sea mejor de lo que es".
Sus dos grandes objetivos: la próxima Eurocopa de 2028 y el Mundial de España de 2030. Su destino pudo haber sido distinto. Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid, prometió al teutón como fichaje estrella. La reelección de Florentino Pérez vino acompañada del regreso de José Mourinho.
El destino de Klopp, volver a hacer grande a la cuatro veces campeona del mundo.