Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
(Actualizado

José tiene 47 años y tres hernias en la espalda. Rocío tiene 63 años, dos nietos "preciosos" y se encuentra vital y llena de energía" gracias al deporte.

"Estaba bastante hecho polvo, las hernias me limitaban un montón. Cada año tenía dos o tres episodios de estar una semana en la cama", confiesa José. "Cuando cumplí los 50 años, di un cambio en mi vida. Dejé atrás el victimismo y me puse a hacer deporte", señala Rocío.

Ambos acuden al Gimnasio T-Center, donde realizan un entrenamiento personalizado. "Aquí hacemos un entrenamiento diferente a todo lo que hay por ahí", señala José. "El deporte está muy bien, pero esto es diferente", agrega Rocío.

"La medicina que otros buscan en los hospitales o en la unidad del dolor, yo la encuentro aquí", concluye José.