Vídeo: Redacción / Efe | Foto:Telemadrid
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Iñigo Pérez, nuevo entrenador del Rayo Vallecano, declaró que regresa al equipo madrileño con "ilusión" por afrontar el reto de la permanencia tras la destitución de Francisco Rodríguez y aseguró que no le da miedo la comparación con Andoni Iraola, con el que estuvo la pasada campaña en el cuerpo técnico del equipo.

El técnico navarro, de 36 años, regresa al Rayo menos de un año después de su marcha como integrante del cuerpo técnico de Andoni Iraola, con el que ejerció de segundo entrenador la temporada 2022/2023 en el conjunto vallecano.

Esta campaña Iñigo Pérez también trató de acompañar a Iraola en su aventura en la Liga inglesa en el Bournemouth, pero unos problemas con los papeles del visado de trabajo impidieron que pudiera ejercer de segundo entrenador en el conjunto británico y lleve varios meses parado.

Íñigo Pérez, nuevo entrenador del Rayo Vallecano

"Es un día ilusionante para mi, aunque es cierto que uno tiene empatía y sensibilidad y es difícil para todos. Entras porque alguien sale, lo entiendo así. Aún así estoy muy contento. En verano hubo una opción de venir, pero no la sentía como propia. La persona que estuvo aquí (Iraola) había creado algo y yo quería seguir", dijo Iñigo Pérez, en conferencia de prensa.

"Somos conscientes que mi idea de fútbol parte de Iraola y de entrenadores con los que hemos compartido vestuario. Hemos compartido muchos años en el fútbol profesional y, dicho esto, no hay que engañar a nadie. La idea es similar, por eso hemos trabajado juntos, y el club quiere llevar la idea y la línea que me gusta", confesó.

El Rayo Vallecano cesa a Francisco

El técnico navarro declaró que en el vestuario ha vuelto a ver a los chicos que conoce y ya ha podido hablar con ellos en el primer entrenamiento.

"He visto un equipo que está dolido y, cuando se va un entrenador, al llegar uno nuevo, los chicos tendrán ilusión y entusiasmo por convencerle para ser actores principales el día del partido. Lo primero quiero recuperar al equipo y conjugar el aspecto futbolístico con el emocional, que son dos facetas que debemos potenciar. Hay que hacerles ver a los jugadores que hasta hace poco ganaban y metían goles su valía. Están con ansiedad y hay que tratar de que vuelvan al rendimiento de antes", apuntó.

Iñigo Pérez desveló que cuando esta semana le llamaron del Rayo no tardó en decidirse, algo que no le ocurrió en junio del pasado año, cuando le asaltaron las dudas para hacerse cargo del equipo tras la marcha de Iraola.

"En ese momento no me iba a sentir éticamente cómodo y quería seguir con Iraola. Cuando vine aquí llevaba un mes retirado y un año después, cuando te ofrecen el puesto, a uno le tienta, pero la parte moral le frena y la profesional de seguir creciendo también. No ha sido posible mi estancia allí en Inglaterra y han cambiado las circunstancias", comentó Iñigo, que reconoció que, aunque las comparaciones con Iraola se van a dar, las gestiona "de forma natural".

"Entiendo esa comparativa cuando sucede este proceso, como pasó en el Real Madrid con Ancelotti y Zidane o en el Barcelona con Guardiola y Tito Vilanova. Veníamos de estar juntos en la adolescencia en la residencia y la comparación la veo como algo natural. No me da miedo, lo gestiono con naturalidad, pero llegados el momento hay una fragmentación y Iraola es uno y yo soy otro", concluyó.

Martín Presa: "Francisco no tuvo en el estadio el cariño que se merecía"

Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, declaró que la decisión de apostar por Iñigo Pérez al frente del banquillo es por "un cambio de rumbo" ante los malos resultados, agradeció a Francisco Rodríguez su trabajo y aseguró que el técnico almeriense "no tuvo en el estadio el cariño que se merecía".

"Los resultados no han sido los que debían ser. Veníamos de una racha muy peligrosa y hemos creído que había que dar un cambio de rumbo, con todo el dolor de mi corazón. El estadio a veces no tuvo cariño con Francisco. Es mi sensación y el run run que he notado. Siempre hay un favorito en todas las familias y creo que a mucha gente se le permite mucho y a otros se les condena más los errores", dijo Martín Presa, en conferencia de prensa.

"He visto que ese apoyo y ese ambiente no ha sido el cariño que yo creo debiera ser el merecido por la profesionalidad mostrada y el respeto al escudo que ha tenido Francisco. Es una sensación personal y compartida por el resto de miembros del Consejo y la dirección deportiva. Todos queremos gustar pero por mucho que hagamos a veces no depende de nosotros", señaló.