Jude Bellingham, centrocampista del Real Madrid, afirmó que el choque ante el Bayern de Múnich en el Allianz Arena será "una final" para su equipo.
"Puede parecer así. Es un partido muy importante viendo nuestra situación en la Liga y no estamos en la Copa. Es una final mañana. Queremos competir y ganar la Champions".
"Queremos estar ahí para ganar un título. Es un partido importantísimo y sabemos todos lo importante que es. Vamos a darlo todo para ganar", aseguró.
"Puede parecer así. Es un partido muy importante viendo nuestra situación en la Liga y no estamos en la Copa. Es una final mañana. Queremos competir y ganar la Champions".
"Queremos estar ahí para ganar un título. Es un partido importantísimo y sabemos todos lo importante que es. Vamos a darlo todo para ganar", aseguró.
"Creo que cualquier derrota es un desastre. Viendo dónde estamos sí, es una final. Nos jugamos mucho y tenemos que jugar bien. Si es todo o nada, esa es nuestra mentalidad, no lo vamos a esconder. Queremos creer porque no tenemos más ocasiones. Es un partido que tenemos que jugar y ganar", añadió.
También habló sobre una celebración tras un gol que marcó al Mónaco y en la que simuló con las manos beber de una botella. El jugador inglés quiso dejar claro que en esos momentos se dijeron muchas mentiras sobre él.
"No se puede mezclar tu vida privada con la de jugador de fútbol. Salieron cosas que no eran ciertas, que me gustaba beber más de la cuenta y que salía mucho. Ninguna de las dos cosas eran verdad. No era cierto. Soy muy profesional todos los días entrenando. Fue una broma, digamos. Nada más", señaló.
Además, reconoció que ha vivido momentos complicados en un curso que comenzó lesionado en un hombro y que en el último mes y medio tampoco ha podido jugar por una lesión muscular.
"Ahora me siento bien. Frustrante esta temporada. Tuve mala suerte. Perdí partidos con lesiones. Perdí el comienzo de la temporada con el hombro. Estos dos meses han sido frustrantes".
"Lo más complicado es la vuelta, mentalmente, prepararse para esos partidos, dejar atrás la lesión. Cuantos más minutos juegas, mejor. Jugué contra Mallorca, Bayern... Poco a poco vas cogiendo confianza", declaró.
Para Bellingham, del choque de vuelta ante el Bayern "lo más importante será tener presencia" y entrar con fuerza al encuentro para disputar, según reconoció, un final de eliminatoria muy duro.
"Ellos siempre compiten al máximo nivel. He jugado con el Dortmund aquí con memorias no tan positivas. Son muy fuertes, mucha intensidad en el equipo. Hemos hablado de Kane, del entrenador, el sistema y la intensidad".
"Juegan a mantenerla en muchos partidos y es increíble. Y Musiala quiero ver que está bien, que ha vuelto de su última lesión. Me dolió mucho verle así, pero estoy contento de verle de nuevo otra vez", añadió.
Preguntado por Harry Kane, afirmó que es un jugador "fantástico" y que para que pueda optar a ganar el Balón de Oro habrá que esperar a ver qué hace con el Bayern a nivel de títulos y con la selección inglesa en el Mundial.
"Estos años ha demostrado lo bueno que es. Ha mejorado y es un atacante brillante. A ver si lleva esta forma de jugar al Mundial. Y mañana, que podamos pararle", subrayó.
Asimismo, se refirió a las causas por las que el Real Madrid ha firmado una temporada irregular y, aunque destacó que una sala de prensa no es el lugar para contestar a esas preguntas, dejó una pincelada para indicar cuáles han sido las claves de un mal curso del conjunto blanco.
"En la Liga, en casa, hemos dejado demasiados puntos. No se puede ganar una Liga al Barcelona perdiendo tantos puntos en casa. Getafe, Girona... Y fuera también algunos partidos. No creo que esté acabada la lucha por la Liga".
"Estamos atrás, hay que centrarse primero en mañana. Si estamos vivos en la Liga de Campeones con una posible semifinal, en la Liga también podemos hacerlo mejor. Mañana es el día grande e importante", dijo.
Por último, habló sobre su posición en el campo y su evolución desde su llegada al Real Madrid hace dos temporadas y media hasta ahora.
"Hemos visto un cambio respecto a mi primera temporada. Jugábamos con tres, yo un poco más adelantado en un diamante con gente por las bandas. Mi posición ha cambiado. Quizá el segundo año más a la izquierda y con Arbeloa un poco más retrasado".
"Puedo jugar en varias posiciones a buen nivel. Quizá es bueno y malo a la vez, porque no tienes una posición concreta. Pero es un cambio y te tienes que adaptar".
"Cuando estoy marcando goles, quiero marcar más, pero también hay que defender. Hay que buscar ese equilibrio. Cuando no marco goles hay que ayudar al equipo y hacer lo que dice el entrenador", finalizó.