El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha admitido e que no es optimista sobre la celebración de la final del Mundial de Fútbol 2030 en la capital de España y ha afirmado que, en ese caso, "debería haber consecuencias".
"No soy optimista", ha dicho, porque considera que Marruecos, que quiere la final y eso legítimo, está actuando a nivel político e institucional para lograrla pero no tiene "ninguna prueba" de que el Gobierno de España, con el que no hay contacto, "se esté moviendo de esa manera".
"No tengo ningún motivo para pensar que el Gobierno de España va a luchar por que Madrid sea la sede del Mundial", ha dicho.
Ha insistido en que es un Mundial promovido por España conjuntamente con Portugal al que después se sumó Marruecos y también Paraguay, Uruguay y Argentina con tres partidos y en que "no parece natural" que la final no sea en Madrid; en ese supuesto, aunque ha apuntado que no es quien para decir si España debería replantearse su continuidad, a su juicio "debería haber consecuencias, sin duda".