El Parque del Retiro, uno de los espacios más emblemáticos de Madrid, guarda entre sus jardines una historia que durante décadas se movió entre el rumor y la leyenda. Lo que parecía un simple cuento de buscadores de fortuna terminó convirtiéndose en un sorprendente hallazgo real.
Durante años circularon historias sobre supuestos tesoros escondidos en distintos puntos del parque. Uno de los episodios más curiosos se remonta a 1957, cuando un hombre llamado Germán se obsesionó con localizar un supuesto botín oculto que, según la tradición, habría pertenecido a La Calderona, una actriz del siglo XVII que fue amante del rey Felipe IV.
Convencido de que el tesoro existía, Germán dedicó tiempo y esfuerzo a buscarlo en el Retiro. Sin embargo, nunca encontró nada. Su empeño fue tomado por muchos como una extravagancia y en su entorno se llegó a decir que aquello era una locura.
En 1968, durante unas obras en el parque, varios operarios levantaban una valla cuando descubrieron una cavidad bajo el terreno. En su interior aparecieron cientos de monedas antiguas con las efigies de Carlos III y Carlos IV. El hallazgo tenía un valor aproximado de 300.000 pesetas de la época, una cantidad considerable en aquel momento.
La magnitud del descubrimiento fue tal que el entonces alcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro, quien años más tarde sería presidente del Gobierno, decidió recompensar a los trabajadores que habían encontrado el tesoro. Cada uno recibió 5.000 pesetas y un piso, un premio extraordinario para la época.