(Actualizado

Los abogados han conseguido paralizar de momento el desahucio del matrimonio de Alcalá de Henares estafado por un prestamista. Un juez ha atendido el requerimiento para que Antonio y María permanezcan en su piso y no les quiten también la casa del pueblo.

Ambos, como ha dado a conocer Telemadrid, avalaron con sus todos bienes un préstamo para su hijo de 45.000 euros con un prestamista y acabaron firmando, por engaño, 90.000 euros a devolver en tres meses, en un claro caso de usura, según relató el abogado Carlos Galán, de ASUFIN, este miércoles en el plató del programa Buenos Días de Telemadrid, en presencia de ambos afectados.

Un respiro

Antonio y María, que han estado atemorizados y desconsolados, han respirado este jueves con más tranquilidad al saber que pueden seguir en su casa y que el caso está en los tribunales. Han relatado a Telemadrid que están devolviendo la deuda y todos los meses le descuentan a Antonio el dinero de su pensión.

Usura y engaño

La presidenta de ASUFIN, Patricia Suárez ha resaltado respecto a este caso que “los prestamistas profesionales no le han dado al matrimonio 90.000 euros, sino 45.000, y los otros 45.000 son intereses, que se ponen en el mismo acto ante notario y se los dan, pero se lo quitan porque son los intereses. Y ocurre que tienen que devolver un dinero que nunca han tenido”.

“Si los procedimientos avanza y si de verdad hay justicia en este país –dice Suárez- que yo creo de verdad que la hay, no tienen que devolver 90.000 mil euros, sino los 45.000 que es lo que de verdad les prestaron”

Contra este tipo de prestamistas

Patricia Suárez denuncia que existe un “modus operandi” habitual que “desearía que todos supiéramos”. “Cuando una persona está en estado de necesidad como es este caso –explica- normalmente el hijo, o la persona que necesita el dinero viene ya de deudas anteriores, de una situación en la que no se puede financiar por una vía normal bancaria”.

Es entonces, dice, cuando “aparece el prestamista como una solución milagrosa”. Lo que ocurre es que “se aprovechan de esa situación de debilidad y de desesperación” para que la persona que tiene un problema acabe firmando “y se llevan por delante en este caso dos casas de sus padres y también las nóminas, es un ensañamiento total”.

Patricia Suárez aboga para que “saquemos del sistema a este tipo de prestamistas” que no se pueden permitir en una sociedad avanzada, y propone “cambiar las leyes y la jurisprudencia”.