Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
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Hay algo que no ha cambiado en Medinaceli. A medianoche el templo abría sus puertas y los primeros feligreses podían acceder al interior para contemplar la talla.

Este año no hay besapiés para evitar el contagio por coronavirus. Para evitar tentaciones los pies de la imagen están tapados.

"Hay menos gente porque muchos feligreses han creído que se suspendía el besapiés. Sin embargo todo se ha mantenido, eucaristías y confesiones como cualquier viernes de marzo. Con la única excepción de que no se le puede besar ni tocar" nos cuenta Armando, de la Archicofradía de Jesús de Medinaceli.

Peregrinos a pie desde un pueblo de Toledo

Muchos fieles y peregrinos vienen desde diferentes puntos de España y continúan con su tradición como cada primer viernes de marzo. Un grupo a pie ha llegado peregrinando desde un pueblo de Toledo y también otro desde Valencia.