Trece personas han sido detenidas, entre ellas una menor de edad, y 30 agentes de los Mossos d'Esquadra han resultado heridos leves tras los disturbios registrados este lunes por la noche en Barcelona una vez finalizada la manifestación convocada contra la crisis de la vivienda.
Según el balance provisional de los Mossos, los incidentes dejaron 28 barricadas y 22 incendios, que tuvieron que ser extinguidos por los Bomberos de Barcelona.
La manifestación transcurrió inicialmente sin incidentes. La Guardia Urbana cifra en unas 20.000 personas la participación, mientras que los organizadores elevan la asistencia hasta las 120.000. Los altercados comenzaron después de que la marcha llegara a su fin.
En la confluencia del paseo de Gràcia con la Gran Via, varios grupos de personas encapuchadas comenzaron a lanzar contra los agentes cohetes, extintores, botellas de vidrio, adoquines y otros objetos contundentes.
Los Mossos aseguran que los participantes en los disturbios mantuvieron una actitud "muy violenta" contra el dispositivo policial. Los enfrentamientos se fueron extendiendo por diferentes puntos del centro de Barcelona y los alrededores de la plaza de Catalunya.
En esta zona se encuentra la acampada de protesta por la crisis de la vivienda, donde algunos de los alborotadores intentaron ocultarse durante los enfrentamientos. Los incidentes se prolongaron hasta pasada la medianoche.
Uno de los puntos donde se registraron mayores altercados fue la Rambla de Catalunya. Allí, los encapuchados lanzaron de forma masiva piedras procedentes de las obras que se están realizando en la zona contra los agentes.
También hubo incidentes en la calle Pelai, donde los manifestantes atravesaron material de obra en la calzada y posteriormente le prendieron fuego.
Los incendios provocados durante los disturbios causaron además daños en al menos un vehículo y varias bicicletas estacionadas en la vía pública.