Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Hoy hemos asistido a un taller muy especial. Un taller donde se desarrolla una terapia para retrasar el avance del Alzheimer.

El gusto y el olfato son dos sentidos que, bien trabajados, ayudan a recordar las conexiones neuronales. Es una de las cuestiones que se desarrolla en este taller en el centro Víanorte – Laguna.

Los pacientes cocinan diferentes platos, en este caso les hemos visto cocinando un gazpacho, ellos pelan el tomate, cortan el ajo y el pan… con esta iniciativa consiguen ejercitar tanto la actividad física como la mente, y sobre todo tener activa la parte cerebral, algo fundamental para luchar contra esta enfermedad.

Las personas mayores no deben dejar de trabajar ya que deben potenciar todas sus habilidades que con la enfermedad van perdiendo. Lo primero que pierden las personas que padecen Alzheimer son los sentidos y este taller les ayuda a recordarlos.