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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido a China más implicación y que exija el fin de la guerra de Irán en cumplimiento del derecho internacional, según ha expresado en su primera intervención del viaje oficial a China que ha comenzado este lunes.

"Sé que China es plenamente consciente y está haciendo mucho y lo celebro, pero creo que puede hacer más, exigiendo como está haciendo que el derecho internacional se cumpla y cesen los conflictos en el Líbano, en Irán, en Gaza, en Cisjordania y en Ucrania", ha señalado Sánchez en su discurso en la Universidad de Tsinghua, haciendo hincapié en que "el derecho internacional es la base de todo".

En clave económica, el jefe del Ejecutivo ha pedido al gigante asiático que "se abra" para que Europa "no tenga que cerrarse" y ha pedido cerrar el actual déficit comercial entre la Unión Europea (UE) y China que a su juicio "no es equilibrado" y solo el año pasado aumentó un 18% y para España supone el 74% del total.

Esta diferencia entre importaciones y exportaciones resulta "insostenible" en el medio y largo plazo por los "movimientos aislacionistas y los agravios y el dolor social que provoca", ha indicado, reclamando más apertura económica.

Por tanto ha pedido cooperar para "construir conjuntamente una economía globalizada que genere prosperidad compartida".

ELOGIA LA "GRANDEZA" DE CHINA

Sánchez ha elogiado a China, que está "reconstruyendo su grandeza", destacando que ya es la primera potencia exportadora de bienes del planeta, y la cuarta en servicios y señalando el empuje de la industria y la ciencia chinas.

Este país, subraya, "está llamado a jugar un papel fundamental en el futuro del mundo".

En este sentido ha pedido su ayuda para enfrentar los grandes retos globales, como el calentamiento del planeta, el desarrollo de una inteligencia artificial "responsable", el control del armamento nuclear, la erradicación de la pobreza y la salvaguarda de la salud global.

Así, ha reclamado a Pekín que comparta su tecnología con países más desfavorecidos y condone deuda de países en desarrollo y sostiene que Europa también debe "redoblar" sus esfuerzos tras la retirada de la financiación de Estados Unidos para enfrentar estos problemas.

FORTALECER LA RELACIÓN "NO IMPLICA RENUNCIAR A OTRAS"

En ese sentido ha hecho una defensa férrea del fortalecimiento de los vínculos entre España, el resto de la UE y China y ha rechazado que vaya en detrimento de otras alianzas, en referencia velada a Estados Unidos.

"Argumentar que profundizar determinadas relaciones implica renunciar a otras" es para Sánchez una lectura "equivocada" e incluso "peligrosa por inmovilista".

"Nos convierte en prisioneros del pasado y limita las posibilidades que nos ofrece el futuro", ha indicado. A su juicio, en el mundo se está produciendo una multiplicación de polos de poder y de prosperidad, una gran noticia porque por primera vez se produce en muchos lugares del planeta que no tienen la misma cultura "ni el mismo sistema político o condiciones sociales".

No obstante, ha dejado claro que China el resto de Asia, África y América Latina "no tienen que pedir permiso a nadie para crecer".

Esta "multipolaridad" es ya la nueva realidad en la que vive el mundo y por tanto solo hay dos opciones, negarla o aceptarla y, según ha recalcado, el Gobierno y la sociedad española "eligen abrazarla, desde el realismo, el pragmatismo y la responsabilidad".

"LLAMADOS A ENTENDERNOS"

Sánchez quiere que España y China prosperen juntas aunque ha admitido que existen asuntos que separan ambos países y en los que discrepan. "Puntos en los que no vamos a estar de acuerdo, tal vez no lo logremos nunca", ha señalado.

En todo caso se ha mostrado partidario de construir sobre los puntos en común y no profundizar en "las zanjas que nos dividen".

El propósito de España, señala, es construir una relación "basada en el respeto mutuo" que permita cooperar "en todos los ámbitos posibles", también "competir" en los que sea necesario y "gestionar las diferencias cuando resulten inevitables", toda vez que la Unión Europea considera a China, al mismo tiempo, un socio y un competidor.

Así, ha pedido a las autoridades chinas que también pongan en valor a la UE y no se dejen engañar por su pequeño tamaño en el mapa, destacando que Europa es el mayor bloque comercial del mundo, la segunda mayor economía, el primer receptor de inversión extranjera directa y tiene los mayores niveles de bienestar.

"Con esto no quiero presumir ni ocultar nuestras carencias que las tenemos", sino que busca destacar que tanto la UE como China son actores clave en la estabilidad, la prosperidad y la paz en el mundo y que ambos actores deben trabajar juntos.

"Estamos llamados a entendernos y cooperar", ha subrayado.