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El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseguró este martes en el Fórum Europa que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "no es un damnificado de la corrupción de alrededor", sino que, "a la vista" de las últimas informaciones, se demuestra que "es un encubridor, un cómplice" o incluso "un colaborador".

El jefe de la oposición utilizó estos términos en el desayuno organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid después de que 'El Español' publicase ayer unos mensajes de Koldo García, antiguo asesor del exministro José Luis Ábalos, que, según el periódico, confirmaría que "Sánchez y su mujer montaron una trama de influencias entre la OMT, Air Europa y Dominicana".

Pedro Sánchez y Begoña en el centro de una trama de influencias con la Organización Mundial de Turismo y Air Europa

Feijóo no entró en los pormenores de la noticia, pero sí remarcó que, según "el último índice de percepción de la corrupción de transparencia internacional, España tiene hoy índices de calidad democrática peores de los que tiene Ruanda o Botsuana" con "el peor dato de los últimos 30 años".

Apostilló que "el interés general ha sido desplazado por el interés particular" del "sanchismo", que "está investigado por más de una docena de delitos". Y deploró que ya "no hay servicio público, sino aprovechamiento de lo público".

"A la vista está que el único servicio por el que se ha preocupado ha sido el autoservicio", dijo en alusión al Ejecutivo. "Y a la vista está que el presidente del Gobierno no es un damnificado de la corrupción de su alrededor, no; es un encubridor, es un cómplice o un colaborador".

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Feijóo sostuvo que, ante esta coyuntura, los españoles tienen ante sí "una misión histórica" porque "España se echa a perder por la división de un Gobierno irresponsable y hay que volver a unirla", "limpiar La Moncloa de corrupción" y "volver a llevar" a España "al primer mundo".

"El pueblo español está empujando para que así sea, la gente está haciendo su parte para el cambio. No podemos permitir que fallen los partidos. Nuestra obligación es ordenar la mayoría de cambio que ha salido de las urnas y no fracturarlo", añadió después de su dirección nacional pidiese ayer a su presidenta en Extremadura, María Guardiola, y a Vox menos "ruido en los medios de comunicación" y "más trabajo serio" en la mesa de negociación.