Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

Los termómetros están subiendo y el próximo jueves alcanzaremos los 32 grados. El verano está cerca y es el momento de prevenir incendios forestales. Con este fin, los bomberos de la Comunidad de Madrid trabajan sobre más de 1.500 hectáreas de monte de la región realizando trabajos de desbroce.

El objetivo es el desbroce de arbustos o la poda de las ramas más bajas de los árboles para evitar la propagación de las llamas si se produce un fuego.

Las muertes por incendio en España: de noche, en casa y a causa del humo

Primero, los bomberos forestales detectan las zonas conflictivas y, después, trabajan en ellas para reducir el combustible vegetal y frenar así la propagación de un posible fuego.

Estas labores se realizan desde octubre hasta finales de mayo, en los meses en que el peligro de incendio es bajo. A partir del 1 de junio, ya en periodo de extinción por riesgo alto, los 300 profesionales con que cuenta la plantilla actualmente van a ser reforzados reforzados. Serán más de 400 bomberos forestales en un total de 25 retenes preparados por toda la región.

En estas labores de prevención se utiliza una máquina desbrozadora que tritura los restos vegetales y los extiende por el suelo para aprovechar la materia orgánica. "No basta con podar, no basta con desbrozar, hay que tratar los restos", explica en 'Buenos Días, Madrid', Marta Jerez, Jefa de Servicio de Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid, "algunas veces los restos se trituran y en otras ocasiones se queman".

"No basta con podar, no basta con desbrozar, hay que tratar los restos",

Cuando la máquina está trabajando, hay que mantener una distancia de seguridad porque la desbrozadora puede levantar piedras del suelo y proyectarlas con mucha fuerza. "Donde veamos que está la máquina, no están los trabajadores, sólo el que conduce".

Las ovejas bombero de la Casa de Campo regresan a la Sierra Norte de Madrid

Se trabaja en las pistas forestales y las zonas junto a ellas, así como en los caminos: "No se trata de trabajar igual en todo el monte, en el monte tiene que haber refugios para la fauna, nosotros trabajamos en unas franjas de prevención lineales , explica Marta. Son zonas estratégicas que los bomberos van a utilizar también para entrar en el bosque en caso de incendio.

Periódicamente hay que 'repasar' las zonas de trabajo: "Cada año hay un porcentaje elevado de repaso de trabajos que ya se habían realizado unos años atrás".