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(Actualizado

El catedrático de Microbiología, César Nombela, responde a la llamada de Onda Madrid para aclarar las dudas que suscitan las vacunas de distintas empresas, y que se aproximan en el horizonte. A Juan Pablo Colmenarejo le comenta que le parece prematuro poner fecha al plan del gobierno.

No poner fecha

Y lo explica: “España ha comprado investigaciones pero faltan demostraciones importantes. La de la vacuna de Oxford es la que más detalles da, y ha sido publicada en The Lancet. No ha empleado placebos y se la ha inoculado a personas de diferentes tramos de edad. Han encontrado diferencias entre población. Están en fase 3 pero con algunos aspectos de la 2"

"La conclusión -dice- es que hay que seguir investigando. Por eso, hay que tener cuidado en poner una fecha exacta. Todavía las vacunas se tienen que ser aprobadas por las autoridades regulatorias. Pero en la de Oxford hay personas que han tenido reacciones adversas significativas”, señala.

El catedrático en microbiología cree que la clave está en que una agencia reguladora seria y exigente, de fe de todos los procedimientos. “Y ese paso puede retrasar mucho tener una vacuna. Estamos acostumbrados a espera de hasta 10 años. Porque hay un paso grande en poder fabricarla en grandes cantidades. Aunque con esta vacuna se están rompiendo muchos paradigmas, hacerlo para suministrar en millones de dosis en los países y ver los efectos que tienen a largo plazo, no se puede saber. Como tampoco sabremos la duración de la inmunidad hasta que pase el tiempo”.

Y recuerda que podría darse el caso de que hasta llegar a una protección, hay que suministrar dosis de recuerdo. “estamos cerca de un resultado que puede parecer espectacular pero falta la aprobación y fabricación para administrar en el mundo miles de millones de dosis”.

Eso sí, Nombela cree que no debería ser obligatoria. “No se debería forzar a nadie a que se lo administren si no quieren, porque no es ético”. Reconoce que el fracaso de esta pandemia ha sido el alto grado de mortalidad. “Es una gran frustración. Las gestiones han sido heterogéneas y malas, y han muerto muchas más personas de las que debería”.

“No hay que bajar la guardia. Ya muchos hablan de una tercera ola pero a mí me parece que Madrid ha sido un éxito. Realmente creo que las medidas de vigilancia y los test, deben continuar. Debemos insistir mucho en la educación de la población. Debemos ser conscientes de que si queremos hacer algo en Navidad, se debe planificar. Por ejemplo, que alguien de los que se vayan a incorporar en las reuniones, igual debe hacerse antes un test de antígenos”. Y concluye, “la mejor vacuna es evitar contagiarnos y contagiar”.