|
(Actualizado

Mari Mar Blanco, secretaria de Igualdad del Partido Popular ha explicado en una entrevista con Juan Pablo Colmenarejo en el programa Buenos Días Madrid de Onda Madrid, las razones por las que el Partido Popular no asiste a la manifestación de este 8-m en el Día Internacional de la Mujer.

“No vamos por la sencilla razón de que una vez conocido el manifiesto observamos que era un manifiesto totalmente politizado, partidista y monopolizado por los partidos de extrema izquierda que no buscaban otra cosa más que la propia división y el enfrentamiento entre hombres y mujeres, e incluso buscaban la división entre mujeres de distinta ideología”.

Ataque a las mujeres del PP

Relata Blanco que en el manifiesto “hay un ataque muy directo a las mujeres que formamos parte del Partido Popular y al partido”. Añade que “nosotros desde luego queríamos participar en la manifestación del día 8-m, que es el día de todas las mujeres no solamente de las que son de izquierda o extrema izquierda”.

Por ello, asegura Blanco que en el PP “apelamos por un 8-m en el que todos nos podamos unir en esa causa común, que no sea una jornada contra nadie sino un día en el que toda una sociedad civil, porque nos compromete a todos y sin usos partidistas con la igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres, que es lo que lleva haciendo el PP desde siempre”.

Añade Blanco que lo que el PP no entiende como feminismo “es el enfrentamiento entre hombres y mujeres”.

Víctimas del terrorismo

Blanco, que es además presidenta de la AVT, ha hablado también en el programa de Onda Madrid de su petición, tras el concierto del jueves en memoria de las víctimas del terrorismo, para que no se permitan más homenajes a los etarras, y cree que “hay herramientas, empezando por la Ley de Víctimas que recoge que no se permitirá ningún acto público que pueda humillar a las víctimas del terrorismo”.

Los actos en pueblos del País Vasco y Navarra “donde los etarras son recibidos como héroes, cuando son terroristas y asesinos confesos que no se han arrepentido ni colaborado con la Justicia, eso es una clara humillación y nadie lo puede entender”. “Las víctimas –asegura Blanco- no vamos a cejar en el empeño para que de una vez por todas se prohíban estos actos”.