El Gobierno ha aprobado su tercer real decreto de medidas para hacer frente al impacto de la crisis de Oriente Medio, en un momento en el que la inflación vuelve a dispararse. El IPC adelantado de septiembre se sitúa en el 4,9%, mientras la inflación armonizada roza el 5%.
Entre las medidas aprobadas está una que afecta directamente a la factura del gas. El Ejecutivo ha limitado la subida de la Tarifa de Último Recurso, la TUR, al entorno del 15% para octubre, frente a un incremento que habría superado el 45% sin intervención. La medida afecta a más de tres millones de consumidores.
Pero este alivio tiene una particularidad: el coste de contener ahora la subida no desaparecerá, sino que se recuperará posteriormente a través de la propia tarifa.
Según la información publicada este jueves, el desfase generado por el tope rondará los 200 millones de euros y serán los usuarios de la TUR quienes lo devuelvan progresivamente a partir de 2027, con un interés del 3,22%.
Es decir, se evita ahora que la factura se dispare de golpe, pero parte de ese coste se trasladará a los consumidores más adelante.
De ello hemos hablado con Jorge Morales De Labra, director de Próxima Energía, que nos ha contado que esta ayuda "lleva trampa" porque "ahora no sube el gas pero todo lo que consumas se apunta en tu cuenta particular y ya se devolverá; no se va a devolver antes de abril por lo que esto nos lleva ya a las elecciones del año que viene, es una patata caliente para el próximo Gobierno".
Por su parte, el Gobierno defiende que el objetivo es proteger a los consumidores durante los próximos meses, especialmente ante la llegada del invierno y el aumento del consumo de gas para calefacción. El decreto establece que la limitación se aplicará en las dos próximas revisiones de la TUR, en octubre de 2026 y enero de 2027.
La diferencia respecto al mecanismo utilizado durante la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania es precisamente cómo se financia ese coste. Ahora, el desfase no se carga directamente a los Presupuestos Generales del Estado, sino que queda pendiente de recuperación a través de la tarifa.
Una medida que permite contener la subida inmediata, pero que deja abierta otra pregunta: ¿cuánto terminará pagando cada consumidor por ese alivio cuando llegue el momento de devolverlo?