Vídeo: REDACCIÓN / AGENCIAS | Foto:Telemadrid
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La organización ecologista Greenpeace ha desplegado a primera hora de este martes, sobre las 08:00 horas, una gran lona con el mensaje 'No a la guerra' en la Puerta del Sol de Madrid como protesta contra el conflicto en Irán.

La acción se ha desarrollado cuando cuatro activistas se han descolgado por la fachada de uno de los edificios situados junto a la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional. Ante la mirada de transeúntes y curiosos –muchos de ellos grabando con sus teléfonos móviles– los activistas han desplegado la pancarta de grandes dimensiones.

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La organización ha difundido un vídeo de la acción en la red social Bluesky, donde ha justificado la protesta con el siguiente mensaje: "Perdón si nuestras palabras son extremadamente polarizantes, quizá nos ha radicalizado la decencia más básica, pero creemos que la guerra está mal. NO A LA GUERRA".

En un comunicado, Greenpeace explica que recupera el histórico lema 'No a la guerra', que movilizó a millones de personas contra la invasión de Irak en 2003, para reclamar "respeto al derecho internacional y el regreso a la diplomacia para frenar la escalada militar en Oriente Medio".

La directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, Eva Saldaña, ha afirmado que "las bombas, los ataques militares y las invasiones nunca traen paz" y que este tipo de acciones "desestabilizan regiones enteras, multiplican el sufrimiento y cuestan la vida de civiles inocentes". Además, ha subrayado que "nada justifica bombardear escuelas, hospitales o viviendas".

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Saldaña también ha señalado que pensar que más bombardeos traerán estabilidad o derechos para la población iraní "es, sencillamente, ignorar las lecciones de la historia reciente". A su juicio, "los Gobiernos y líderes del mundo tienen el deber moral de oponerse a este atropello contra el derecho internacional, la paz y la estabilidad global".

Según la organización ecologista, las guerras no solo provocan víctimas humanas, sino que también dejan graves consecuencias ambientales durante generaciones. En su comunicado recuerdan que los conflictos armados arrasan bosques y cultivos, degradan suelos, contaminan reservas de agua y destruyen ecosistemas, además de acelerar la crisis climática, siendo la población más vulnerable la que sufre el mayor impacto.

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Desde la Comunidad de Madrid, su portavoz Miguel Ángel García Martín ha confirmado a los medios que la pancarta "ha sido retirada por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado".

El portavoz regional ha señalado que "lógicamente nadie está a favor de una guerra", pero ha defendido la importancia de "estar con nuestros aliados en la defensa de los derechos humanos y de la mujer".

"Nadie está a favor de una guerra, pero no podemos cerrar los ojos ante la masacre que se ha producido en Irán y ante la cantidad de víctimas, muchas de ellas mujeres, que ese régimen autoritario ha provocado en los últimos años", ha declarado durante un acto con motivo del aniversario del 11M.