Vídeo: 120 Minutos | Foto:Telemadrid
(Actualizado

La joven desapareció la noche del 12 de enero en su pueblo, Traspinedo, hace exactamente tres meses. Después de una dolorosa búsqueda de 24 días, un vecino encontró el cuerpo sin vida de la joven, a unos 3 kilómetros del pueblo.

La Policía Científica encargada del caso de la muerte de Esther da por finalizado el rastreo en la finca del principal sospechoso, cuyas declaraciones presentaron contradicciones, y los investigadores declaran que allí “se han hecho todos los análisis posibles”.

Las claves de la muerte de Esther López, la joven desaparecida en Traspinedo

En directo para el programa 120 minutos, el periodista de investigación Alfonso Egea ha declarado que, a las 13.03 del día de hoy, ha finalizado el registro de cuatro días de duración del chalet de Óscar, "el último hombre que estuvo con Esther López y principal sospechoso del caso".

En cuanto a la aparición de carteles con el rostro de la fallecida en los negocios del sospechoso y de su hermana en Valladolid, cerca de Traspinedo, el periodista Egea señala que se deberá a que "hoy día 12 hace 3 meses que desapareció Esther. Fue después de ir a ver un partido de futbol con sus amigos y ya no volvió a casa”.

Último adiós a Esther López, enterrada en Traspinedo, mientras continúa la investigación

Como apunta el periodista de investigación especializado en este caso, “estamos hablando de un ecosistema muy complicado, un puedo de mil habitantes que en tres meses han pasado de la estupefacción, al horror y a las sospechas cruzadas”. Desde el inicio de la investigación, llegó a haber hasta 12 personas de interés para su resolución.

Esther López murió por una hemorragia interna, pero aún no se sabe si fue homicida o accidental

Hay dos datos objetivos para que los investigadores se centren ahora en Óscar. Primero, el teléfono móvil de Esther estuvo esa noche en esa casa y esto contradice lo que dijo el sospechoso.

En segundo lugar, se cree que "el cuerpo de la víctima no llegó a estar dentro de esa casa", pero opinan que "si alguien lo manipuló pudo hacer una transferencia de ADN a la casa", explica Alfonso Egea. La investigación continúa tras las complejas tareas de rastreo.