Se le acumulan los problemas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con las informaciones que se van conociendo cada día de su principal referente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en el 'caso Plus Ultra', pero que tan solo es una piedra más en la gran montaña de investigaciones judiciales que le acorralan tanto del ámbito político como personal.
“En cualquier democracia se hubiesen convocado elecciones con un presidente del Gobierno que tiene a su mujer imputada, que su hermano se sienta en el banquillo esta semana, que tiene a sus dos secretarios de Organización en la cárcel o que, al mismo tiempo, su padrino político, José Luis Rodríguez Zapatero, al margen de la valoración penal, ha tenido una conducto deshonesta"; ha defendido el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida en 120 Minutos.
Almeida señala que “Sánchez ha entendido que su vida política es una huida hacia adelante", que así "lo ha demostrado desde el primer momento que estuvo en política, como presidente del Gobierno" y que "solo le importa él y nada más”.
“En cualquier democracia se hubiesen convocado elecciones con un presidente del Gobierno que tiene a su mujer imputada, que su hermano se sienta en el banquillo esta semana, que tiene a sus dos secretarios de Organización en la cárcel o que, al mismo tiempo, su padrino político, José Luis Rodríguez Zapatero, al margen de la valoración penal, ha tenido una conducto deshonesta", ha añadido.
En cuanto a los socios que sostienen al Gobierno, el alcalde de Madrid afirma que “ya han demostrado que poco les importa la gobernabilidad de España sino solucionar sus asuntos particulares, pero recalca que "el único culpable de todo lo que está pasando en Pedro Sánchez, porque ninguna persona decente sería presidente del Gobierno al precio que lo está siendo él y al precio que nos va a hacer pagar a los españoles”.
En cuanto a la visita de Pedro Sánchez al Vaticano para reunirse con el papa León XIV, Martínez-Almeida destaca la incongruencia de este viaje al "jefe de la Iglesia Católica", cuando "tanto ha defendido la separación" de la religión del Estado en la cual el presidente ha amparado su ausencia en misas por víctimas de catástrofes como la dana o el siniestro Adamuz.