| Ruth Ortiz
(Actualizado

El psicólogo de Ruth Ortiz, Francisco Márquez Pérez, ha declarado hoy que en una de las sesiones le dijo en relación con el que entonces era su marido, José Bretón, que estaba "viviendo con un lobo vestido de cordero".El psicólogo ha prestado declaración ante el Juzgado de lo Penal número 4 de Huelva en la segunda sesión de la vista oral contra Bretón, condenado a 40 años de cárcel por asesinar a sus dos hijos, por un delito de maltrato psíquico habitual contra su exmujer.

A preguntas del fiscal, el psicólogo ha explicado que vio a Ruth Ortiz por primera vez en su consulta el 12 de septiembre de 2011 y que la estuvo tratando durante unos cuatro meses.

Ha detallado que presentaba un cuadro depresivo-ansioso que se caracterizaba por "estado depresivo, miedo, pérdida de autoestima, transtorno de la alimentación y del sueño" que ella atribuía a "la relación bifuncional que vivía con su pareja" a la que describía como "controlador, machista, celoso y obsesivo"."Ella se sentía anulada aunque justificaba las conductas de él", ha dicho Márquez, quien ha asegurado que le llegó a comentar que "estaba viviendo con un lobo vestido de cordero".

Considera que el problema latente se hizo patente cuando la familia se trasladó a Huelva, tras encontrar Ruth Ortiz un puesto de trabajo, porque ella le dijo que su marido "nunca vio correcto venirse a Huelva pues la estructura familiar él la concebía como la mujer en casa y el hombre trabajando".

En ese momento hay "un cambio de roles", esa "mujer frustrada, se ve autosuficiente" y él "no asume ese nuevo rol, se agudizan las conductas que usa como estrategia de presión".Ha descrito a Ruth como una persona "totalmente despersonalizada y anulada" y ha asegurado que el cuadro que presentaba contenía síntomas de que corresponden a "una mujer maltratada psíquicamente".

Márquez ha precisado que su misión era asesorarle, hacerle ver qué tenía capacidades y, en un momento determinado, aconsejarle si quería luchar o no por su matrimonio: "La decisión fue rotunda, me dijo, bastante tiempo he estado metida en esa cárcel, quiero romper con mi pareja".

A preguntas de letrada de la defensa, Bárbara Royo, que ha tratado de desvirtuar el informe por su falta de criterios y pruebas científicas, algo que ha sido rebatido por el experto, ha indicado que el "miedo" que presentaba la paciente se podía percibir con signos como que "cuando hablaba de él presentaba incontinencia afectiva y lloraba".